Dos meses, dos años.

Dos meses llevo entrenando con continuidad, dos años desde mi último ironman en Austria 2009.

Llevo dos meses entrenando sin parones, hecho que después de tantos meses arrancando y deteniendome en el camino, es un éxito increible si se observa con objetividad.

No puedo forzar a pie ni en bicicleta, pues las molestias no desaparecen y las salidas en bicicleta se limitan a máximo 60km con no demasiada intensidad y a dos entrenos de carrera a pie a la semana de 50′ sin pasar del 75%.

He conseguido bajar mi peso hasta 76 kilos, con una importante concienzacion alimenticia , dedico 3 veces a la semana a realizar ejercicios excentricos de piernas y estoy trabajando algo de musculación de tronco superior.

Creo que estoy cada vez mejor, y las molestias poco a poco van remitiendo, aunque en muchas ocasiones no consigo ver ese camino hacia mi recuperación y las constantes molestias que sufro me hunden mentalmente y pienso que nunca saldré de esta.

Dos meses en los que he conseguido volver a la competición, recuperando esa ilusión por formar parte de esto que tanto amo, desde dentro, poder sentirme triatleta por una mañana e incluso sorprenderme gratamente de mi rendimiento después de tanto tiempo.

Dos meses en que mi cuerpo está despertando de ese letargo triatletico y sobretodo en que mi mente está volviendo a ilusionarse en volver a estar ahi, donde sea, en un sprint, olimpico, la carrera de mi barrio, pero disfrutando y siendo competitivo de nuevo.

Esta lesión me ha cambiado, muchas cosas han cambiado desde que mi rodilla dijo basta, y  está siendo un proceso increiblemente duro pero al mismo tiempo formativo, pues estoy aprendiendo desde dentro, como se puede sentir un deportista lesionado y lo que cuesta volver a estar compitiendo después de tanto tiempo, de las dudas, y la falta de confianza en uno mismo cuando se ve tan mal, habiendo estado a buen nivel anteriormente.

No tengo ni idea de si algun dia podre volver a rendir como antes, ni si conseguiré completar un Ironman de nuevo, esto depende de mi evolucion, y lo que es evidente es que va a ser muy lenta y gradual; lo que tengo clarisimo es que que he aprendido a darle valor a poder estar en cualquier linea de salida, y por ello me he vuelto en un deportista mucho más duro de pelar que antes.

Estoy convencido que mi umbral subjetivo del sufrimiento ha subido exponencialmente y que voy a ser capaz de sobreponenrme a muchas más adversidades y situaciones límite que se me pueden producir en carrera que antes de la lesión, no tengo la menor duda.

Saboreo cada zancada, y cada pedalada como si fuera un regalo divino, pues no hace demasiado tiempo estaba totalmente parado y sin saber cuando podria volver a entrenar, y cuando te lo quitan todo y te  dan un poquitín, esa pequeña porcion de pastel sabe a gloria.

Esto no ha acabado, ni estoy al 100% recuperado, pero el proceso esta en marcha y empiezo a creer que estoy haciendo lo correcto y que el rumbo que he tomado es el que me llevará a salir definitivamente de esta pesadilla y poder volver a disfrutar sin limitaciones de este maravilloso deporte.

Rayo saludos

Ivan

Páginas:
  • 7 comentarios